El aspecto de la Luna

La Luna

La Luna es el cuerpo celeste más cercano a la Tierra, dista poco menos de 400 mil kilómetros, es decir, sólo 800 millones de pasos. Es también el único cuerpo, hasta ahora, parcialmente explorado por el hombre.

El aspecto de la Luna, bien evidenciado por la figura, es testimonio de la gran importancia que en el pasado han tenido los impactos de meteoritos en nuestro Sistema Solar. Su superficie está de hecho salpicada por una miríada de cráteres, estructuras circulares de fondo plano y bordes en relieve, de diámetros de 30, 40 km.

Los cráteres se han formado por el impacto de meteoritos sobre la superficie lunar o, menos probablemente, por fenómenos volcánicos. Sobre la Luna, como sobre otros satélites y sobre Mercurio, los impactos han sido particularmente violentos porque los meteoritos no han sido frenados por la fricción con una atmósfera. Todavía se producen, aunque con menor frecuencia respecto al pasado.

El origen de nuestro satélite no se conoce aún con certeza. Su formación podría ser debida a un gigantesco impacto sobre la superficie terrestre, que habría causado la salida de material de su interior; éste se habría condensado después para formar la Luna.

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