en secuencia el Sol y los ocho planetas

El Sistema Solar: descripción general

El Sistema Solar está constituído por el Sol y todos los objetos que giran a su alrededor, como los ocho planetas conocidos junto con sus lunas, los cometas, los asteroides y otros cuerpos celestes.

En la figura han sido dibujados en secuencia el Sol y los ocho planetas: su forma es prácticamente esférica, así que, tanto en ésta como en las imágenes sucesivas los círculos dibujados representan, sobre un plano, la esfericidad de estos cuerpos.

En el extremo izquierdo está representada una parte del Sol, demasiado grande para ser dibujado por entero en esta ilustración concreta. Luego, siguiendo hacia la derecha, se han dibujado en secuencia los planetas más cercanos al Sol, llamados por esto planetas interiores, que son, por orden: Mercurio, representado por el puntito justo a la derecha del Sol, Venus y la Tierra, cuyas dimensiones son casi las mismas, y luego Marte. Siguen después los planetas más alejados del Sol, llamados por esto planetas exteriores: Júpiter, Saturno, dotado de un sistema de anillos que se enrollan a su alrededor, luego Urano y Neptuno, con dimensiones casi iguales.

Las proporciones entre las dimensiones del Sol y de los planetas son aproximadamente aquéllas reales, mientras que es necesario prestar atención al hecho de que, por exigencias técnicas, en la figura las distancias no son aquéllas verdaderas. En la realidad los planetas se encuentran tan alejados entre sí que se puede afirmar que el Sistema Solar está mayormente vacío de materia. De hecho, si ponemos igual a 1 la distancia entre el Sol y la Tierra tenemos para todos los ocho planetas las siguientes distancias al Sol:

Mercurio   0,3 ;  Venus  0,7  ;  Tierra    1 ;  Marte  1,5 ;  Júpiter   5,2  ;        Saturno      9,5 ;   Urano    20 ;  Neptuno     30.

Regresando a la figura, es evidente de inmediato que el Sol es el objeto más grande de nuestro Sistema Solar; baste pensar que en él está contenido más del 99 por ciento de la masa del Sistema entero.

Además, cabe hacer notar que los planetas interiores son mucho más pequeños respecto a los planetas exteriores, llamados de hecho planetas gigantes. No sólo eso, mientras que los planetas interiores son prácticamente esferas sólidas y rocosas, los exteriores son, por el contrario, grandes esferas gaseosas privadas de una superficie sólida propiamente dicha.

Los astrónomos piensan que el Sistema Solar se formó hace casi 5 mil millones de años a partir de la condensación de una inmensa nube giratoria de gas y polvo. Al inicio de su evolución nuestro Sistema ha vivido ciertamente una fase extremadamente violenta, caracterizada por innumerables impactos entre los diferentes cuerpos que estaban entonces en formación. Podemos imaginar un sistema solar con una densidad altísima de cuerpos pequeños, como los asteroides, contínuamente en colisión entre ellos o con cuerpos mayores como los planetas o satélites grandes, como la Luna. Precisamente la Luna, por ejemplo, con los cientos y cientos de cráteres sobre su superficie, es un testimonio de esta época.

Posteriormente, hace unos 4 mil millones de años, nuestro Sistema Solar ha alcanzado una situación de tranquilidad y equilibrio relativos, situación en la cual nos encontramos todavía hoy.

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