figura a escala: el pequeño círculo relleno que se encuentra a la izquierda representa al Sol

El Sol

La estrella más cercana a nosotros, es decir, el Sol, es una enorme esfera gaseosa, constituída sobre todo por hidrógeno y, en menor cantidad, por helio; su radio es de 700 mil kilómetros, unas 109 veces el de la Tierra. A pesar de ello, el Sol no puede considerarse una estrella de grandes dimensiones, como se muestra en la figura a escala.

De hecho, el pequeño círculo relleno que se encuentra a la izquierda representa al Sol. Siguiendo hacia la derecha, el segundo círculo representa la estrella Antares, unas 27 veces más grande que el Sol. Y finalmente, a la derecha, tenemos la estrella Arturo, unas 400 veces mayor que el Sol. A pesar de esto, la masa del Sol, cerca de 2 mil billones de billones de toneladas, corresponde al 99,9 por ciento de la masa total del propio Sistema Solar.

El Sol, como todas las demás estrellas, emite energía  al espacio en forma de luz y calor.

Esto ocurre debido a que en su interior las partículas de gas, dominadas por la masa de las capas más externas, están sometidas a presiones y temperaturas excepcionales. En particular, los valores alcanzados por las temperaturas son tales que inducen a las partículas de hidrógeno a transformarse en partículas de helio: esta transformación, llamada fusión nuclear, acarrea una emisión de energía que, una vez alcanzada la superficie del Sol, es emitida al espacio sobre todo en forma de radiación electromagnética en varias frecuencias, entre las cuales obviamente se encuentran aquéllas de la luz visible.

Todos los demás cuerpos del Sistema Solar, incluídos los planetas, reflejan en parte la luz emitida por el Sol, y en parte la absorben.

Adelante     Atrás

Índice