el aspecto que tendría la Vía Láctea

Nuestra Galaxia, la Via Láctea

Las estrellas no están aisladas en el espacio sino que, a su vez, se reúnen en grandes conjuntos llamados galaxias. Las galaxias no son otra cosa que inmensos aglomerados de estrellas y gas, que se formaron probablemente hace unos 13 mil millones de años a partir de la contracción de enormes nubes de gas, principalmente hidrógeno y helio.

Nuestro Sol pertenece a una galaxia llamada Vía Láctea. La figura representa el aspecto que tendría la Vía Láctea: si la pudiésemos ver desde fuera nos parecería como una especie de espiral giratoria en el espacio. En el centro hay un agujero negro gigante; desde el centro salen largos brazos espirales que contienen gas, polvo y las estrellas que se formaron hace entre unos pocos millones hasta algunos miles de millones de años.

La Vía Láctea tiene un diámetro de unos 100 mil años-luz. Nuestro Sistema Solar se encuentra a una distancia de 26 mil años-luz del centro de la galaxia; respecto a la galaxia entera dibujada en la figura, nuestro Sistema Solar no puede ser representado a escala ni siquiera como un punto.

Todos los objetos giran entorno al centro de la galaxia. Son necesarios 250 millones de años para que el Sol y con él todos los demás cuerpos del Sistema Solar realicen un giro completo entorno al centro de la Vía Láctea.

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